15 DE JUNIO DÍA CONTRA EL MALTRATO EN LA VEJEZ.

15 de junio día contra el maltrato a los ancianos. Geromedic queridosabuelos.com

15 DE JUNIO DÍA CONTRA EL MALTRATO EN LA VEJEZ.

SE CELEBRA EL DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DE ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ.

Una sociedad se mide por el respeto a sus mayores

En este artículo te damos una serie de pautas para detectar señales que nos indiquen que se están produciendo malos tratos. Estos se consideran un fenómeno “Iceberg”, pues se detectan uno número muy reducido de casos, permaneciendo sumergidos la gran mayoría. El problema de los malos tratos en mayores es complejo, es un fenómeno oculto difícil de detectar ya que muchos de ellos no son conscientes de que son objeto de malos tratos y otros son incapaces de manifestarlo por no perjudicar a su propia familia.

Logo geromedic queridosabuelos

Los malos tratos a mayores se refieren a cualquier acto u omisión que produzca daño, intencionado o no, a personas de 65 y más años, que ocurra en el medio familiar, comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro la integridad física, psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de los derechos fundamentales del individuo, constatable objetivamente o percibido subjetivamente.


Geromedic queridosabuelos.com colaborará con el Colegio Oficial de Médicos de Valencia y el Movimiento Social de Integración en la celebración de una mesa redonda el próximo 15 de junio con la intención de sensibilizar contra el maltrato a los ancianos. 


Mesa redonda Maltrato VejezSEÑALES DE ALERTA EN EL ANCIANO.

Son muchas las situaciones, conductas o señales que pueden observarse en la persona mayor y hacer sospechar la presencia de un mal trato. Pero la sospecha no es suficiente por sí misma, requiere su comprobación.

  • Se queja de que no es tratada de forma adecuada.
  • Se muestra temerosa ante su cuidador.
  • Esquiva las preguntas y no se atreve a responder por sí misma.
  • Varía su conducta según esté presente o no el cuidador.
  • Se siente sola, sin amigos, sin familia, sin relaciones sociales…
  • Manifiesta falta de confianza en sí misma: “no valgo para nada”, “estoy estorbando”, “solo soy una carga para ellos”…
  • Muestra un celo excesivo en agradar al cuidador.
  • Justifica la conducta del cuidador como algo normal debido a su manera de ser: “mi hijo siempre ha tenido mucho carácter”, “mi esposo tiene mucho genio”
  • Presenta lesiones que no concuerdan con la causa que manifiesta (contusiones, hematomas, heridas…)
  • Manifiesta dolor al ser tocada.
  • Presenta aspecto enfermizo (mal color de piel, mejillas u ojos hundidos)
  • Existe descuido en la higiene y aspecto físico (mal olor corporal, ropa sucia, ropa inadecuada para la época del año).

TIPO DE MALOS TRATOS Y SIGNOS


Malos tratos físicos: Son actos que causan daño o lesión física de forma intencional a otra persona, por ejemplo, golpear, abofetear, quemar, confinar a una persona mayor, etc.
Señales físicas que pueden observarse: Hematomas en diversas fases de curación, heridas, quemaduras, fracturas, marcas de ataduras, dolor al ser tocado…

Malos tratos psicológicos: Son abusos que provocan dolor o lesión emocional (amenazas, intimidación, humillación, infantilismo en el trato, discriminación por edad, insultos, chantaje, privación de poder de decisión, negación de afecto, aislamiento, silencios ofensivos…)
Señales de comportamiento que pueden observarse: Indecisión para hablar abiertamente, miedo inexplicable, estado emocional de agitación o disgusto, problemas para dormir…

Malos tratos económicos/ financieros: Incluye la apropiación indebida del dinero o las propiedades del mayor (robo, obligarle a cambiar el testamento, manipulación de documentos y cuentas bancarias, estafas…)
Señales de abuso económico: Cambios de cuentas bancarias o testamentos, patrón irregular de gastos o retirada de dinero, firmas en cheques que no parecen de la persona mayor…

Malos tratos de tipo sexual: Se refieren a contactos sexuales sin consentimiento (atentados contra el pudor e intimidad de la persona, tocamientos, violaciones, desnudo forzado, fotografía sexual…)
Señales de abuso sexual: Moratones alrededor del pecho o del área genital, enfermedades venéreas, hemorragias, ropa interior rasgada o manchada con sangre…

Negligencia: Comportamiento inadecuado por parte de la persona obligada a cuidar al mayor con rechazo u omisión de proporcionarle lo necesario para cubrir sus necesidades básicas (higiene, medicamentos, comida…) bien de forma consciente o inconscientemente fundamentalmente por olvido o descuido. La negligencia es el tipo de maltrato que con más frecuencia sufren los mayores en el domicilio.
Señales de descuido: Úlceras por presión, suciedad, mal olor, malnutrición, vestimenta inadecuada, falta de seguridad…

Abandono: Claudicación total por parte de la persona encargada de prestar los cuidados necesarios para asegurar la atención del mayor.
Hechos observables: Abandono de la persona mayor en determinados periodos o de forma permanente, en un hospital o en su propio domicilio…

Violación de derechos básicos: Privar a la persona mayor de los derechos que legalmente la corresponden (intimidad, toma de decisiones, opción religiosa, participación social, confidencialidad, derecho a ser cuidado, libertad de elección…)
Señales de limitación de la autonomía: No se le permite ir a la iglesia, relacionarse con otras personas, le ocultan o abren el correo, no se le permite tener la puerta de su habitación abierta..

 

SEÑALES DE ALERTA EN EL CUIDADOR

Ciertas conductas pueden hacer sospechar que sea el responsable de infligir malos tratos a la persona mayor:

  • Intenta evitar que la persona mayor converse o se quede a solas con otras personas.
  • Contesta a las preguntas que se realizan al mayor.
  • Se siente incómodo con el hecho de tener que convivir o cuidar al mayor.
  • Está a la defensiva, se descontrola.
  • Pone pegas para que se le ayude en los cuidados.
  • Presenta síntomas de sobrecarga (desinterés, resignación, ansiedad, agitación, aislamiento, enfado, depresión y sentimientos contradictorios).
  • Se muestra verbalmente abusivo o por el contrario, extremadamente atento o encantador con la persona mayor.
  • Controla excesivamente las relaciones sociales y las actividades que la persona mayor realiza de forma cotidiana.
  • Culpabiliza al mayor con frases como “mi padre se orina encima para fastidiar… que le conozco”…
  • Hace referencia a que la persona mayor es una carga.
  • Tiene antecedentes de problemas de salud mental, alcohol, drogadicción, historias de violencia familiar o conducta criminal.
  • Está excesivamente preocupado por los costes de determinadas necesidades de la persona mayor (prótesis dentales, audífonos…).

EL PROBLEMA DE LA DETECCIÓN

Percibir si existe una situación de malos tratos requiere de una actitud activa e interesada, pues son muchas las barreras que dificultan su detección.

La persona mayor tiende a no reconocer o negar que está sufriendo malos tratos por el miedo a sufrir represalias si denuncia, por sentimientos de culpa, vergüenza. También temor a que el responsable de esta situación sufra algún tipo de castigo cuando es alguien al que está unido por lazos afectivos, pudiendo ser incluso su propio cuidador, o puede pensar que nadie les va a creer o les puede ayudar.

Otras dificultades son: no saber a dónde dirigirse para solicitar ayuda ni ser consciente de los recursos disponibles, depender física o incluso económicamente de la persona que le cuida; estar aislado socialmente; y la situación más extrema es la presencia de deterioro cognitivo que les impide reconocer su situación al presentar problemas de memoria y de comunicación.

Las reservas de los mayores para hablar se deben, entre otras circunstancias, a no querer desvelar el drama que están viviendo.

El responsable de los malos tratos niega los mismos, no se identifica como autor y aísla al mayor para evitar que los demás detecten este problema.

La propia comunidad vecinal no lo detecta por la incredulidad en pensar que entre las personas con las que se convive pueda haber casos de malos tratos, ya que se asume que la familia siempre proporciona apoyo y buenos cuidados a la persona mayor.

La sociedad también pone sus propias barreras considerando a la persona mayor con menos derechos y menos valor que a otros grupos sociales, ofrece información y sensibilización insuficiente sobre los malos tratos a este colectivo y adopta valores culturales que llevan a que el entorno tienda a no entrometerse en lo que ocurre en la vida privada de los demás.

Las situaciones de violencia hacia las personas mayores son más ‘invisibles’ socialmente que la violencia hacia otros colectivos.

Los malos tratos en los mayores repercuten en su calidad de vida, produciendo trastornos del sueño, pérdida de autoestima, depresión, miedo, ansiedad, abandono del cuidado de uno mismo, pérdida de apetito, dependencia de medicamentos u alcohol, disminución de las defensas, lesiones físicas permanentes e incluso tendencias suicidas o muerte en los casos muy graves.

Extracto del  la Guía: “Buen Trato de las Personas Mayores”. Ayuntamiento de Madrid